La empresa estadounidense comercializadora de fármacos ya contaba con el presentador deportivo Charles Barkley, y ahora suma a la famosa tenista también como embajadora de marca

La famosa tenista estadounidense Serena Williams ha sido el rostro de la última campaña de la farmacéutica Ro. Esta marca comercializa medicamentos, como el conocido GLP-1 para el control de peso.

A partir de ahora, no solo se convierte en embajadora de la marca, estrenándose en este nuevo spot, sino que también se reconoce públicamente como usuaria de este fármaco, que la compañía tiene en su catálogo desde 2023.

La campaña tiene como propósito «normalizar» el uso de este producto. La deportista, ganadora de 23 Grand Slam y de cuatro medallas de oro olímpicas, se retiró de su disciplina hace unos años. Ahora, en el anuncio, Williams enseña su físico, que ha esculpido, además de con un estilo de vida saludable, con la ayuda de GLP-1.

La estrella del tenis se suma así a la imagen de la marca, siguiendo la estela, por ejemplo, de Charles Barkley, baloncestista mítico de la NBA y presentador deportivo, que también se unió a los spots de Ro el pasado mes de abril. Estos famosos se incorporan a la corta lista de famosos que por ahora se han animado a promocionar productos de semaglutida, como Oprah Winfrey, Elon Musk y Amy Schumer.

La estrategia de marketing de Ro

La empresa busca tirar por tierra el argumento de que el GLP-1 es solo un «atajo» para reducir el peso. Por ello, han escogido a un emblema del deporte como Williams, símbolo de disciplina, esfuerzo y constancia.

«Lo que es tan poderoso de Serena es que nadie diría jamás que le falta fuerza de voluntad. Es una de las personas más disciplinadas del mundo. Y, sin embargo, está compartiendo por primera vez que necesitaba ayuda para alcanzar sus objetivos de salud», declaró el cofundador y director de producto, Saman Rahmanian, al medio AdWeek.

«Queríamos un paciente real de Ro con una historia inspiradora«, reveló también Rahmanian. «Williams es la persona perfecta porque su historia es auténtica, cercana y profundamente personal», añadió. «Si Serena, que entrena todos los días, come sano y ha pasado toda su vida en la cima de su deporte, necesitaba ayuda, eso ayuda a eliminar el estigma para todos los demás», aseguró.

Por su parte, la tenista expresó: «Sabía que a mi cuerpo le faltaba algo que necesitaba. Para mí, la respuesta eran los GLP-1″, según una cita recogida en la página web oficial de Ro. Según la misma Williams narra en el spot mediante una voz en off -cuyo guion coescribió-, recurrió a este tratamiento para obtener un impulso adicional para perder peso después del embarazo. En las imágenes, muestra su cuerpo mientras se inyecta el producto.

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La campaña tendrá presencia en medios digitales, televisivos y exteriores. Por ejemplo, esta publicidad aparecerá en el US Open, en Times Square y en el metro de Nueva York. La creatividad del spot ha sido diseñada por un equipo interno de Ro, dirigido por Sage East. David Ma ha guiado el contenido social que plasma la rutina de Williams en su casa.

Medicamentos que son un riesgo sin supervisión médica

Resulta curioso el auge de este tipo de productos de semaglutida (GLP), entre los que se encuentran no solo Ro, sino otras marcas como Ozempic, Wegovy o Mounjaro, especialmente en el mercado estadounidense, aunque también en España y en más países.

Si bien son medicamentos que pueden ser de utilidad para pacientes con determinadas afecciones como diabetes o patologías metabólicas, los expertos desaconsejan el uso indiscriminado y sin supervisión médica. Son fármacos que pueden producir graves efectos secundarios y que pueden suponer un auténtico perjuicio para su salud para personas que no cumplan ciertas características. Además, son numerosos los especialistas que han advertido de los riesgos del consumo de semaglutida.

En Estados Unidos la administración que regula los medicamentos aprobó la comercialización de los fármacos GLP-1 en 2021. Desde entonces, su uso se ha disparado. Según cifras de KFF, un centro investigador sobre temas de salud, uno de cada ocho estadounidenses adultos ya ha probado un producto de este tipo.


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