En un contexto extraordinariamente pródigo en anuncios donde el consumidor es bombardeado a diario con miles de impactos publicitarios la publicidad (que se antoja absolutamente imprescindible para mantener la gratuidad de múltiples servicios en la red de redes) deviene a menudo en una molestia intolerable a ojos de la audiencia. Es evidente que muchos anuncios pecan de excesivamente intrusivos, pero ¿qué formatos publicitarios son los que logran enervar en mayor medida al consumidor?
De acuerdo con un reciente estudio emprendido en Estados Unidos por YouGov, los formatos que resultan más intrusivos desde el particular punto de vista del consumidor son los anuncios online (los «pop-ups», por ejemplo). El 50% de los consumidores endilgan a este tipo de formatos la etiqueta de anuncios intrusivos.
Al consumidor le resultan igualmente bastante molestos los anuncios que se abren paso en YouTube y otras plataformas de vídeo en streaming (45%). Algo menos engorrosos resultan desde el punto de vista de la audiencia los anuncios emplazados en la televisión y en las plataformas de vídeo en streaming (42%). No obstante, seguimos estando frente a un porcentaje bastante elevado que contrasta con la creciente ubicuidad de los anuncios en las plataformas de vídeo en streaming (que debería traducirse a bote pronto en mayor tolerancia a este tipo de anuncios).
Los anuncios en las redes sociales son tildados, por su parte, de intrusivos por parte del 36% de los consumidores. Y el 34% adjudica también idéntico calificativo a la publicidad en las plataformas de música en streaming.
El formato publicitario que resulta menos fastidioso para el consumidor es la publicidad en los pódcast. Sólo el 25% de los consumidores califican de intrusivos estos anuncios.
Los anuncios menos intrusivos son aquellos que se abren paso en los pódcast
Conviene asimismo hacer notar que el 8% de quienes consumen pódcast (tanto en formato audio como vídeo) confiesan escuchar o ver los anuncios que se abren paso en este tipo de formato. Por su parte, el 16% elude a veces de manera deliberada la publicidad y el 12% admite que el comportamiento desplegado frente a los anuncios en los pódcast depende del tipo de formato publicitario.
El 52% de los consumidores esquivan normalmente los anuncios emplazados en los pódcast, pero sólo el 4% toma la drástica decisión de dejar de escuchar o ver el programa en cuestión.
Del informe de YouGov se colige que la confianza del consumidor en la publicidad deja en términos generales bastante que desear (aunque esa confianza varía sustancialmente en función del formato). Menos del 20% de los consumidores confía en que la publicidad sea honesta y confiable. No obstante, en el caso de los anuncios en las redes sociales esta proporción se desploma hasta apenas el 6%.
Si nos detenemos en los anuncios en los pódcast, pese a tener la vitola de poco intrusivo, este formato no concita demasiada confianza por parte del consumidor (pero tampoco excesiva desconfianza). El 38% de los consumidores no confían en la publicidad en los pódcast (un porcentaje que se dispara hasta el 63% en el caso de los anuncios en las redes sociales).
Preguntados por los tipos de anuncios que resultan a su juicio más confiables en los pódcast, los consumidores citan mayoritariamente aquellos anuncios leídos por los propios anfitriones de este tipo de formato (que son también los más comunes).
El 51% de los consumidores reconocen haber emprendido algún tipo de acción tras escuchar o contemplar anuncios en los pódcast. Y visitar la página web del anunciante (30%) y buscar online los productos y los servicios de la marcas(30%) son las acciones más ampliamente ejecutadas por el consumidor. El 16% de los consumidores van más allá y declaran efectuar compras tras ser confrontados con anuncios en los pódcast.
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