Sephora pone en marcha «Project Hearts Not Hate», su primera causa corporativa global, con la que pretende abordar el juicio, el acoso y la exclusión relacionados con la apariencia física. La iniciativa llega coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental y parte de una investigación que revela que 7 de cada 10 adultos han sufrido discriminación por su apariencia, mientras que el 81% considera que las personas no suelen saber cómo reaccionar ante este tipo de situaciones.
La iniciativa nace con el objetivo de impulsar una visión de la belleza alejada del juicio y la exclusión. Para conocer mejor el alcance del problema, Sephora encargó a Ipsos un estudio en el que participaron 20.001 personas de 10 países: Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, México, Singapur, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos.
Los resultados muestran que la problemática afecta especialmente a las generaciones más jóvenes. Mientras que el 70% de los adultos consultados asegura haber experimentado algún tipo de juicio o discriminación por su aspecto, el porcentaje asciende hasta el 85% entre las personas de 18 a 24 años.
Las consecuencias también se trasladan a la vida cotidiana. Entre las personas que han vivido este tipo de situaciones, el 76% afirma haber limitado de alguna manera sus actividades o su comportamiento. En concreto, un 45% ha evitado situaciones en las que pudiera sentirse observado, un 55% ha evitado a determinadas personas o grupos y otro 45% ha dejado de acudir a determinados lugares. Además, el 39% ha evitado eventos sociales y el 34% reconoce haber modificado su manera de comportarse.
El aspecto físico, el origen y la orientación sexual, entre los principales motivos de discriminación
El estudio también identifica los factores que con mayor frecuencia están detrás de los juicios y comportamientos excluyentes. El tipo de cuerpo, peso o talla aparece como motivo señalado por el 37% de los encuestados, seguido por el tono de piel, la etnia o el origen, con un 35%, y la orientación sexual, mencionada por un 29%.
Las redes sociales aparecen además como un elemento que contribuye a intensificar el fenómeno. El 82% de las personas consultadas considera que estas plataformas han incrementado la frecuencia de este tipo de situaciones. Sin embargo, la compañía señala que casi el 90% de los casos de juicio y exclusión relacionados con la apariencia tienen lugar fuera del entorno digital.
«La belleza tiene el poder de ayudar a las personas a expresar quiénes son y a sentirse seguras de su identidad. Sin embargo, por desgracia, la apariencia sigue siendo con demasiada frecuencia motivo de juicio o exclusión. Como líder global del sector de la belleza, tenemos la responsabilidad de contribuir a transformar una cultura basada en el juicio en una cultura de aceptación y positividad», afirma Deborah Yeh, Global Chief Marketing Officer de Sephora.
«Con humildad, lanzamos Project Hearts Not Hate para dar visibilidad a esta problemática, proporcionar a nuestros empleados y comunidades herramientas para saber cómo actuar y contribuir a construir un mundo más inclusivo. Este es el comienzo de un largo camino y, a medida que avancemos, escucharemos, aprenderemos y nos adaptaremos para ofrecer un apoyo tangible en todos los mercados en los que operamos», explica.
De reconocer el problema a saber cómo actuar
Uno de los principales retos identificados por Sephora es la distancia entre ser consciente de estas situaciones y disponer de recursos para intervenir. El 57% de los participantes asegura haber presenciado cómo otra persona era juzgada, acosada o excluida por su apariencia, pero el 81% cree que quienes observan estos episodios no saben normalmente cómo responder.
La investigación también apunta al papel que pueden desempeñar las empresas de belleza. Tres de cada cuatro encuestados consideran que estas compañías tienen una responsabilidad específica en este ámbito debido a su influencia sobre los cánones de belleza, la representación y la forma de comunicar.
«Esta investigación ofrece una perspectiva transversal entre distintos mercados poco habitual y sin precedentes sobre una problemática que puede adoptar muchas formas. Lo que más destaca no es solo hasta qué punto están extendidas estas experiencias, sino también cómo pueden condicionar el comportamiento cotidiano de las personas: los lugares a los que van, cómo se sienten y la libertad con la que expresan quiénes son. El estudio también pone de manifiesto una clara brecha entre reconocer el problema y saber cómo actuar y ofrecer apoyo», afirma Adélaïde Zulfikarpasic, Managing Director de la Society Division de Ipsos BVA.
Sephora H.E.A.R.T.S., una formación para intervenir ante el acoso
Para trasladar la concienciación a herramientas prácticas, Sephora ha recurrido a Right To Be, organización internacional sin ánimo de lucro especializada en la lucha contra el odio y el acoso. La entidad ha desarrollado específicamente para la compañía los contenidos de Sephora H.E.A.R.T.S. Training.
La formación está concebida para ayudar a empleados y comunidades a identificar situaciones de odio relacionadas con la apariencia, intervenir cuando sean testigos y acompañar a las personas afectadas. Su implantación en distintos mercados comenzará a partir de 2027.
La iniciativa tendrá además un componente solidario durante su lanzamiento. Los días 9 y 10 de octubre, coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, Sephora realizará una donación a Right To Be y otras organizaciones locales sin ánimo de lucro por cada producto de Sephora Collection vendido durante esas dos jornadas.
«Esta colaboración representa una inversión histórica en el movimiento para poner fin, de una vez por todas, al odio basado en la apariencia. Estamos profundamente agradecidos a Sephora por su liderazgo visionario y por demostrar que hacer del mundo un lugar más bello empieza por hacerlo más seguro, inclusivo y humano. Juntos, a través de Project Hearts Not Hate, estamos proporcionando a millones de personas herramientas concretas para convertir su compromiso como aliados en acciones reales y garantizar que todo el mundo pueda expresar quién es sin miedo”, afirma Emily May, cofundadora y presidenta de Right To Be.
