La marca ha lanzado un anuncio en colaboración con la agencia Monks, que subraya su asociación con Nvidia.

Monks ha llevado a cabo un experimento. Se trata de un spot realizado con agentes de inteligencia artificial para Puma. Apenas ha habido intervención humana más allá de la programación y coordinación de los diferentes bots autónomos.

La agencia creativa saca pecho de su reciente asociación con el gigante tecnológico Nvidia, un vínculo que le ha permitido tener al alcance de su mano diversas herramientas para desarrollar este proyecto. Los especialistas del marketing testan la capacidad de la tecnología para sacar adelante las tareas más automáticas del proceso creativo y publicitario.

La IA al timón

Puma y Monks formaron a cientos de agentes de IA. Estos, divididos en equipos con distintas funciones específicas, han sido capaces de colaborar y de trabajar simultáneamente. Por ejemplo, se han encargado del diseño de borradores, de la redacción de guiones, de la generación de escenas de alta calidad y del montaje de la pieza audiovisual, hasta obtener el resultado final.

Los agentes han estado en funcionamiento durante cinco semanas, que han dado como fruto a un anuncio de un minuto. El vídeo ya está terminado, según ha informado Monks, que lo ha sacado a la luz este martes. Sin embargo, Puma le hará algunos pequeños ajustes durante un par de semanas más antes de lanzarlo como anuncio propio ante su público, y ante el mundo entero. Entones, comprobarán el rendimiento en comparación con otras campañas suyas.

Esta apuesta cambia las normas del juego tal y como se había estado planteando hasta ahora. La compañía ha dejado más responsabilidad sobre los hombros de la IA. En lugar de solicitar a un modelo extenso de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) que produzca un anuncio, un conjunto de agentes cumplirá una, varias o todas las necesidades del proceso creativo. «Nos estamos adentrando en un mundo con menos agencias y más agentes», ha expresado Henry Cowling, director de innovación de Monks.

Otros proyectos similares, hasta ahora han requerido de una mayor participación humana. En cambio, el anuncio de Puma y Monks se distingue de planteamientos previos en que el proceso ha estado mucho más automatizado y encadenado. Por ejemplo, numerosos agentes de IA extrajeron insights de un informe, que después fueron cribados por otra tanda de agentes para escoger los más relevantes. Algunos de ellos eligieron conceptos enfocados a la Gen Z y otros, a targets de mayor edad. Después, otro conjunto de agentes elaboró guiones en base a esas ideas y después, el equipo de realización lo plasmó en el formato audiovisual.

Otras empresas que también han presentado anuncios realizados mediante inteligencia artificial son, por ejemplo, Ecoalf, Coca-Cola o Vodafone. En la otra parte del mapa, compañías techies como Adobe, Open AI y Meta se esfuerzan por desarrollar herramientas de IA para marcas que deseen componer este tipo de piezas publicitarias.

Los agentes de inteligencia artificial han revolucionado la creación de anuncios y spots publicitarios al automatizar procesos creativos y de producción con una precisión y rapidez sin precedentes. Gracias al análisis de datos, la personalización y el uso de algoritmos avanzados, estas herramientas pueden generar contenido visual y audiovisual adaptado a diferentes audiencias, optimizando mensajes para cada plataforma. Además, la IA permite probar múltiples versiones de un anuncio en tiempo real, mejorando su efectividad con base en el comportamiento del usuario. A medida que la tecnología avanza, la creatividad asistida por IA no solo complementará el trabajo humano, sino que también abrirá nuevas posibilidades en la publicidad, combinando eficiencia con innovación.

En conclusión, la capacidad de los agentes de inteligencia artificial para crear anuncios y spots publicitarios de manera autónoma está transformando la industria del marketing. Estas herramientas pueden generar contenido creativo en cuestión de segundos, optimizando recursos y adaptándose a las preferencias del público con una precisión sin precedentes. A medida que la tecnología avanza, el equilibrio entre la automatización y la creatividad humana será clave para mantener la autenticidad y la conexión emocional en la publicidad.



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