Los datos en tiempo real están transformando la forma en que los aficionados viven el deporte. Ahora ya no solo se trata de mirar un partido, sino de analizar.
El deporte cada año se pone más interesantes, siguen los partidos, suman tensiones y los estadios (o las pistas) se llenan con la pasión de fans del fútbol, tenis, rugby o Fórmula 1. Sin embargo, ¿qué papel tienen las redes sociales y las nuevas tecnologías en este sector?
Ahora, los aficionados ya no se limitan a mirar el partido, sino que también, lo analizan, lo comentan y lo comparten en tiempo real. De hecho, más del 80% utiliza una segunda pantalla mientras disfruta de un partido en directo, convirtiéndose en espectadores con muchas funciones: fanáticos, analistas y creadores de contenido al mismo tiempo. Así lo confirma Francisco Molero, Country Leader Spain & Portugal de Confluent.
La emoción también se mide en cifras
Lo grandes clubes y ligas saben que no solo compiten por títulos deportivos, sino por la atención digital de sus seguidores. La Premier League, por ejemplo, combina lo tradicional y lo digital cuando hay un partido, muestran estadísticas instantáneas para que el público sepa quien corre más, qué jugador está rindiendo por debajo de lo esperado o icluso posibles desenlaces de la jugada siguiente.
Ahora, cada acción que hay en los partidos del deporte vienen acompañados de datos que aumentan la experiencia y abre nuevas oportunidades de negocio.
El interés no termina cuando el partido se acaba. LaLiga española utiliza datos en directo no solo para enriquecer la experiencia de sus seguidores en las aplicaciones oficiales, sino también para combatir la piratería y proteger sus derechos audiovisuales.
Fuera de la pantalla, iniciativas innovadoras como las del equipo de hockey LA Kings demuestran que la información en tiempo real beneficia el servicio al cliente. Por ejemplo, cuando un asiento se queda libre, el aficionado recibe una notificación donde se le comunica y si quiere poseer el hueco, debe pagar un suplemento y se le adjudica el nuevo asiento en cuestión de segundos.
Marcas que entran al juego
Las marcas y patrocinadores también han encontrado en los datos en directo un campo seguro para conectar mejor con la audiencia. En la Fórmula E, los fans pueden votar en directo para dar energía extra a sus pilotos favoritos, integrando a los anunciantes directamente en la dinámica de la competición.
Por otro lado, Spotify y el FC Barcelona se han aliado para crear listas musicales personalizadas los días que hay partido, con la finalidad de mantener la conversación activa fuera de los estadios.
Detrás de esta transformación hay potentes plataformas tecnológicas capaces de transmitir miles de datos por segundo a través de la nube. El estadio del Tottenham Hotspur es un ejemplo de «estadio inteligente»: sensores IoT controlan desde el flujo de aficionados hasta los grifos de cerveza, convirtiendo cada partido en un laboratorio digital.
El rugby también se suma al impacto visible: el Seis Naciones trabajó con AWS para convertir jugadas en predicciones que enriquecieron la retransmisión en directo.
Y, ¿la IA tiene un hueco en este sector? Un informe de Capgemini revela que casi seis de cada diez seguidores ya confían en contenido generado por inteligencia artificial. Más aún, uno de cada cuatro estaría dispuesto a pagar más por experiencias de visualización mejoradas con estadísticas y predicciones en vivo. Este escenario abre una nueva oportunidad para las cadenas y plataformas que buscan diferenciarse en un mercado tan saturado y competitivo.
El deporte como contenido estrella
El deporte es un sector que no se estanca, al revés, cada vez hay más aficionados. Es tanto el interés que la inversión en derechos de retransmisión deportiva alcanzó los 60.900 millones de dólares en 2024, casi un 19% más que antes de la pandemia, impuslado por eventos de gran éxito como los Juegos Olímpicos de París o la Eurocopa.
Las plataformas de streaming y redes sociales también juegan un papel clave: el 93% de los jóvenes entre 18 y 24 años consume contenido deportivo cada semana en redes, pero prefieren contenido diferente. Hay más interesados en las historias personales de los deportistas que en los equipos. Series documentales como Drive to Survive de Netflix han demostrado el poder de hacer este tipo de contenido, ya que aumentó la popularidad de la Fórmula 1 en mercados como Estados Unidos.
Si no visualiza el contenido embedded, haz clic aquí.
La pasión por el deporte no ha cambiado, pero sí la forma en que se vive y se comparte. Hoy, los datos en tiempo real son un gran aliado para los aficionados, que pueden sentirse conectados con el campo desde el primer minuto. La era digital está abriendo nuevas oportunidades comerciales para marcas y patrocinadores dentro del mundo deportivo.
Source link
