Comer fuera ya no es una experiencia puntual para los jóvenes, sino una parte habitual de su vida y su economía. «Así come la Gen Z. Una generación que busca lo auténtico transforma la hostelería» es el nuevo informe de la consultora Mazinn y Ansón+Bonet que revela que este grupo no solo acude con frecuencia a bares y restaurantes, sino que también está cambiando las reglas del sector: deciden en redes sociales, priorizan la autenticidad, redefinen la salud y mantienen una relación ambivalente entre lo digital y lo tradicional.

El informe desmonta algunos estereotipos sobre la Generación Z y confirma una tendencia clara: la autenticidad se convierte en el verdadero factor diferencial para marcas, restaurantes y cadenas. Estos son los insights principales que están redefiniendo el sector de la hostelería, y el nuevo perfil de consumidor más frecuente, informado y mucho más exigente en términos de experiencia, precio y calidad. 

Una generación que sí gasta en comer fuera

Uno de los datos más relevantes recogidos en el estudio es la normalización del consumo fuera del hogar. El 42,5% de los jóvenes afirma acudir a establecimientos de restauración entre dos y tres veces por semana. Además, el 66% declara gastar entre 8 y 19 euros por visita, lo que confirma que comer fuera ha dejado de ser un lujo ocasional para convertirse en un gasto recurrente.

TikTok como nuevo prescriptor gastronómico

El proceso de decisión también ha cambiado de forma radical. Las redes sociales han desplazado a las herramientas tradicionales: el 56% de los jóvenes utiliza TikTok como principal fuente de búsqueda gastronómica, superando a Google Maps, que se sitúa en el 28%.

La reputación online se ha convertido en un factor decisivo. El 77% de los encuestados afirma que las reseñas positivas son determinantes a la hora de elegir restaurante, mientras que el 66% descarta directamente un local si encuentra valoraciones negativas.

Una nueva definición de comer sano

El concepto de alimentación saludable también ha cambiado. El estudio recoge una ruptura con los enfoques basados en el control calórico o las dietas restrictivas. De hecho, para el 46,17% de los jóvenes, comer sano significa literalmente «un plato con alimentos de calidad», mientras que sólo un 3,83% lo asocia a contar calorías.

La prioridad se desplaza hacia ingredientes reales, trazables y menos procesados, en detrimento del marketing «light» tradicional.

El alcohol pierde centralidad en la experiencia social

El consumo de alcohol muestra una tendencia clara hacia la moderación. El 26,3% afirma no beber en comidas o cenas, y el 38,7% sostiene que no necesita alcohol para socializar o divertirse. Cuando se consume, la tendencia es clara: menos cantidad y mayor calidad, con un 20% que prefiere una única copa premium.

El supermercado desafía al fast food

Otro de los hallazgos más relevantes es la competencia directa del retail alimentario con la restauración rápida. Entre semana, cuando la Generación Z come fuera por necesidad, el 16,5% opta por comida preparada de supermercado, una cifra prácticamente igual a la del menú del día (17,4%) y la comida rápida (17,4%).

Este cambio refleja una pérdida de ventaja del fast food tradicional frente a opciones más rápidas y eficientes en precio y logística.

Tecnología sí, pero manteniendo el trato humano

Pese a ser una generación completamente digital, el 58% de los jóvenes prefiere el servicio en mesa tradicional frente a sistemas como el autoservicio digital o los pedidos mediante app o QR.

Las razones de no repetir un local están claras: el 76,5% apunta a una mala relación calidad-precio y el 75,8% a un mal servicio. La tecnología, por tanto, no es el problema, pero sí lo es cuando sustituye la interacción humana en lugar de mejorarla.

Transparencia y redes sociales: factores decisivos

La autoridad de las recomendaciones se ha fragmentado. Además de TikTok, el 77% concede gran importancia al volumen de reseñas, y el 46% considera una falta de transparencia ocultar precios o información en redes sociales o páginas web. En este nuevo escenario, la confianza se construye a través de la visibilidad y la coherencia de la información.

Dos formas de consumo que conviven: «Newstalgia» y «Back to Basics»

El estudio identifica dos grandes tendencias que coexisten en la Generación Z. Por un lado, «Newstalgia», centrada en la estética, el descubrimiento y el consumo visual, donde el 52,7% valora especialmente la presentación y el 48,4% los platos «instagramables».

Por otro, «Back to Basics», que recupera la cocina tradicional y los establecimientos de toda la vida, donde la autenticidad es clave para el 73% de los jóvenes y la recomendación de entorno cercano influye en el 59%. Ambos movimientos comparten una misma base: la búsqueda de autenticidad como criterio de decisión.

Un sector ante un cambio estructural

El informe concluye que la Generación Z no elige entre moderno o tradicional, sino entre real o artificial. Esta lógica obliga al sector hostelero a replantear su propuesta de valor, reforzar equipos humanos, simplificar procesos tecnológicos y construir narrativas más honestas.

En el análisis participan perfiles del sector como Sandra Carrasco de Alsea España, Sacha Michaud de Glovo, Andrea Fernández de TheFork España, así como representantes de Pernod Ricard, Unibail-Rodamco-Westfield, VICIO, Grupo UniverXO y KFC España, entre otros expertos del sector.

El diagnóstico es claro: en un entorno saturado de estímulos digitales, la autenticidad se ha convertido en el principal factor de diferenciación, fidelización y crecimiento sostenible en la hostelería.


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