La firma de ropa Noisy May ha lanzado una campaña con motivo del Día Internacional de la Mujer que muestra a una modelo con los tejanos manchados de sangre menstrual.
La sangre es un fluido perfectamente natural que brota en ocasiones del cuerpo humano sin que a nadie le sorprenda a bote pronto su presencia (que nada tiene, al fin y al cabo, de anómala). Sin embargo, cuando la sangre en cuestión está directamente emparentada con la menstruación, la normalidad muta de repente en bochorno. Y parece que hay que ocultar a toda costa las manchas provocadas por el periodo (como si estas fueran casi un pecado imperdonable). Por esta razón, y para tratar de normalizar ese tipo de manchas, la firma danesa de denim Noisy May ha decidido lanzar con motivo del Día Internacional de la Mujer una campaña que muestra a una modelo con los tejanos manchados de sangre menstrual.
Noisy May desea así cuestionar las normas tradicionales (y los tabúes adosadas a ellas como una lapa) con el último objetivo de celebrar «el poder auténtico y salvaje de las mujeres». «Queremos desmarcarnos de las expectativas sociales en virtud de las cuales las mujeres deben ir siempre impolutas y encajar en un molde en particular. Con esta campaña celebramos a las mujeres, su espíritu salvaje y su creatividad«, explica Katja Hundrup, marketing director de Noisy May.
La nueva y osada campaña de Noisey May encaja a la perfección en el ADN una marca que aspira a mucho más que ser una simple firma de moda y que está firmemente decidida a que su voz sea mucho más que un susurro y se atreva a ser escuchada (sin pedir necesariamente permiso). Su objetivo es animar a las féminas a abrazar su yo más auténtico, ese que es a veces deliberadamente sepultado para ajustarse a lo que la sociedad pide de ellas.
«Aspiramos a crear un movimiento donde las mujeres sean empoderadas para ser ellas mismas sin ningún tipo de complejos», recalca Hundrup.
Con su nueva campaña Noisy May desea animar a las mujeres a desembarazarse de ideales apolillados para festejar a lo grande su fortaleza, su coraje y su individualidad.
Hace poco la marca de detergente Persil lanzaba en Reino Unido una campaña, «Every stain should be part of the game», que era portadora de un mensaje muy similar a que acapara ahora todos los focos en la última acción de Noisy May. La campaña de Persil, rubricada por la agencia MullenLowe, apalancaba específicamente la mirada en universo del deporte, donde las manchas de sangre son perfectamente aceptables (y casi celebradas), salvo si las manchas en cuestión son provocadas por el periodo. «Every stain should be part of the game» deseaba poner de relieve que la sangre de la menstruación es simplemente sangre y no debería ser, por ende, motivo de sonrojo para ninguna mujer.
