España cerró 2025 con 423 producciones cinematográficas, un 31% más que el año anterior, una cifra que le permite superar por primera vez a Italia, con 357 títulos, y situarse como el país europeo con mayor actividad cinematográfica, según los últimos datos publicados por el Observatorio Audiovisual Europeo. El crecimiento confirma el momento que atraviesa la industria audiovisual española, impulsada por la inversión de las plataformas de streaming, la mejora de los incentivos fiscales y las reformas introducidas en los últimos años para facilitar la llegada de producciones internacionales.
El volumen de rodajes registrados durante el último ejercicio coloca además a España como el sexto país con mayor producción cinematográfica del mundo, únicamente por detrás de India, Japón, Corea de Sur, China y Estados Unidos. Durante 2025 se rodaron 99 películas más que en Italia, 141 más que en Reino Unido y 195 más que en Francia, consolidando un liderazgo europeo que hace apenas unos años parecía reservado a otros mercados.
A este crecimiento han contribuido tanto las producciones nacionales como la llegada de grandes estudios internacionales, que han encontrado en España una combinación de incentivos fiscales, profesionales especializados, infraestructuras y localizaciones difícil de igualar en otros mercados europeos. Películas como Venom: The Last Dance, Los Cuatro Fantásticos o la nueva entrega de Los Juegos del Hambre, junto con series como La Casa del Dragón, forman parte de la larga lista de producciones que han elegido el país como escenario de rodaje en los últimos años.
La inversión acelera el crecimiento del sector
El crecimiento de la actividad también está acelerando las inversiones en un sector que busca ganar tamaño para competir internacionalmente. El plan Spain Audiovisual Hub, impulsado por el Gobierno con fondos europeos Next Generation, persigue precisamente fortalecer un tejido empresarial tradicionalmente muy fragmentado, al tiempo que la Sociedad Estatal para la Transformación Tecnológica (SETT) ha incrementado su presencia mediante inversiones directas en compañías audiovisuales y alianzas con productoras internacionales como Good Films Studio, Ítaca Films o Moonlighting Studios Spain.
A estas iniciativas se suma el creciente interés del capital privado, que durante los últimos meses ha protagonizado operaciones como la entrada del fondo CultureCap en Onza Entertainment o la compra de Toboggan Group por un grupo inversor liderado por Hugo Écija. Todo ello refleja el atractivo que ha adquirido una industria cuya dimensión económica también continúa creciendo y cuyo impacto volverá a ser evaluado por el Gobierno en un nuevo informe, después de que el anterior estimara una contribución cercana a los 1.800 millones de euros al PIB entre 2019 y 2022.
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