El branded content en 2026 está evolucionando. Las marcas han aprendido la lección: los consumidores fruncen el ceño ante las interrupciones publicitarias y los formatos intrusivos. Hoy en día, los anunciantes buscan, en cambio, colarse en las vidas de su público presentándose de maneras atractivas y, sobre todo, amenas. La atención es muy valiosa y cualquier disrupción puede disiparla.

Se trata de la evolución del branded content al branded entertainment. Si bien el entretenimiento de marca no es nuevo, su lógica sí está cambiando. La fragmentación de audiencias, la democratización del acceso a la producción de piezas audiovisuales y la multiplicidad de plataformas ha permitido que marcas y estudios ya jueguen en el mismo tablero que las películas y series entendidas bajo una concepción tradicional. Y lo hacen en igualdad de condiciones.

En 2026, el branded content se sacude cualquier barniz publicitario y se viste de entretenimiento. Una estrategia que aboga por la búsqueda de la relevancia cultural y la capacidad para generar conversación.

El fin de la publicidad intrusiva

Armar un buen storytelling de marca, es decir, despojar a un contenido de su aspecto de publicidad y desencadenar el engagement en la audiencia, no es nada fácil.

Las marcas ya están reorientando sus presupuestos: en lugar de dedicar abultadas sumas a producir y emitir en televisión sus spots u otros costosas fórmulas convencionales (e «ir a buscar» a los consumidores), ya pagan por aparecer de una manera más «natural» en narrativas de entretenimiento a las que los públicos acuden por su propio pie. Por ejemplo, las marcas se dedican a patrocinar eventos deportivos o al emplazamiento de producto, mecanismos que tampoco son nuevos, pero funcionan. Aunque, sobre todo, ya generan por sí mismas contenidos que atraen a espectadores curiosos y que producen un entusiasmo genuino.

Claves para crear una buena pieza de branded entertainment que la gente quiera ver

La primera cuestión a tener en cuenta es que el branded entertainment no compite contra otros anuncios; compite contra series, deportes y creadores que el público elige voluntariamente. Por ello, las marcas deben asegurar un formato y un contenido que proporcione diversión o aprendizaje.

Además, la historia debe enganchar desde un primer momento: olvídate de situar el logo o el producto nada más empezar, lo importante es provocar esa curiosidad que favorezca la atención y la conexión. El resultado serán audiencias con potencial de convertirse en auténticos fandoms. Cuando el contenido es entretenimiento primero y el branding llega después, el público no lo rechaza. Lo comparte.

Otra clave es una transformación profunda en la mentalidad: no hay que pensar en campañas aisladas -lo que tampoco es buena opción para una estrategia consistente de marketing-, sino como lo haría un estudio de cine. Los planes deben contemplar contenidos a medio plazo, más allá de algo inmediato.

A consecuencia de ello, conviene encontrar métricas más significativas que las meras impresiones, porque no se estima únicamente el alcance, sino la capacidad de retener la atención y de activar emociones. Son más adecuados los datos sobre el tiempo de visualización, la capacidad de viralización o de generar conversación social. Es decir, la medición del impacto cultural.

5 ejemplos de branded entertainment para enmarcar

Disponemos varios casos que muestran distintas formas de branded entertainment: desde eventos épicos y documentales, hasta películas, mini-series, historias humanas o experiencias narrativas que no venden productos directamente, sino que construyen significado, valores y conexión emocional con la audiencia —el sello distintivo del buen branded content.

Llevar el queso español a Estados Unidos en caravana

Competir en Estados Unidos —el mayor consumidor de queso del mundo y un mercado dominado por Italia y Francia— exigía algo más que una campaña convencional. Con Cheestories With Cheeses from Spain, la Organización Interprofesional Láctea (InLac) apostó por el branded entertainment para posicionar los quesos españoles entre 2022 y 2024. La estrategia se materializó en un docu-reality en formato road movie gastronómica protagonizado por The Smiths, una familia estadounidense creadora de contenido popular y enamorada del estilo de vida español. A bordo de una autocaravana, recorrieron distintas regiones queseras mostrando no solo producto, sino cultura, territorio y personas.

La Silla de Jameson: una cita en la peluquería que se va de las manos

La marca de whiskey Jameson ha creado «La Silla de Jameson» un show ambientado en una peluquería urbana donde creadores de contenido conversan sobre inseguridades, dramas y anécdotas mientras se enfrentan a un cambio de look inesperado. El programa, producido por Kapra y creado por Dentsu Story Lab, está diseñado para consumo fragmentado en Instagram, TikTok y YouTube, con clips dinámicos pensados para generar conversación y viralidad entre la Generación Z. El contenido funciona porque no parece publicidad: parte de un insight real —la importancia de la imagen para los jóvenes— y lo convierte en experiencia cultural compartible. La marca no interrumpe, crea un espacio donde suceden historias auténticas alineadas con su territorio creativo.

silla jameson irish whiskey

El podcast de Desigual

La marca de moda ha entendido que para conectar con jóvenes necesita algo más que campañas puntuales. Con su podcast «Desigual Talks» conducido por la artista y modelo Miranda Makaroff, la marca traslada su universo creativo a un formato conversacional donde arte, identidad y libertad personal se convierten en tema central. Más que hablar de moda, el espacio pone el foco hacia temas culturales que interesan a las nuevas generaciones para plasmar el ADN irreverente y expresivo de la firma.

desigual talks miranda makaroff

LEGO: atraer a millones de espectadores a los cines

Con The Lego Movie, LEGO demostró que el mejor branded entertainment es el que no lo parece. Con una historia divertida y creativa, la película integró de forma orgánica los valores y productos de Lego (creatividad, construcción, imaginación) sin funcionar como un anuncio tradicional. En 2025 se ha relanzado. La estrategia generó no solo copiosos ingresos porque se convirtió en un taquillazo, sino que consolidó el vínculo con su público más allá del juguete. Un mecanismo que también funcionaría para otras marcas, por ejemplo, la película de Minecraft.

lego movie

Red Bull: deportes extremos que entretienen

Red Bull se ha convertido prácticamente en una productora de contenidos gracias a su enfoque en deportes extremos y aventura. Uno de los casos más destacados es el salto estratosférico de Felix Baumgartner desde más de 39.000 metros, transmitido en vivo y vinculado al lema de la marca «Te da alas». Esta acción, más allá de promocionar una bebida energética, narró una historia de superación y ciencia que conectó con millones de personas en todo el mundo, porque batió récords de audiencia en streaming.

La frontera entre publicidad, contenido y producción audiovisual seguirá difuminándose. Y el espectador, cada vez menos paciente con la interrupción, decidirá quién merece su tiempo. El que entretenga, gana.


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