Más de un fan se ha acercado alguna vez con disimulo a un muro para arrancar de una pared el póster de su artista favorito y llevárselo a casa. Lo que hasta ahora era una práctica casi clandestina se ha convertido en el eje de la nueva campaña de Spotify, que da la vuelta a las reglas de la publicidad exterior y anima a hacer abiertamente aquello que los seguidores de la música llevan décadas haciendo.
Bajo el concepto «Fan Life», la plataforma ha instalado en las calles de Nueva York y Los Ángeles carteles diseñados expresamente para ser arrancados y acabar en los hogares de los amantes de la música. De hecho, hay un aliciente para animar aún más a esta curiosa participación: algunos están firmados por los propios artistas.
La campaña de Spotify que convierte una vieja «costumbre» de los fans en una brillante idea de exterior
El póster en el que tu artista de rock, pop o rap favorito aparece con un look icónico, anunciando un concierto en tu ciudad o una gira que promete pasar a la historia, es una tentación difícil de resistir para los fans más acérrimos. Los muros callejeros son testigos habituales de estos carteles, que se convierten en auténticos objetos de deseo para quienes, además de admirar a sus cantantes y bandas preferidas, tienen un marcado espíritu coleccionista.
Desde Spotify son conscientes de este atractivo reclamo. Por ello, transformaron una conducta espontánea y extendida entre las comunidades musicales en una experiencia de marca que celebra, en lugar de interrumpir, la pasión de los fans.
Por ello, desde la plataforma dispusieron carteles con secciones perforadas permitían a los fans hacerse con una gráfica de la campaña. Los más afortunados se toparon con que algunas de las piezas incluían como sorpresa un autógrafo de artistas como A$AP Rocky, Pitbull, Zara Larsson o Geese.

Spotify pone a los fans en el centro de su estrategia de marketing
La campaña vuelve a demostrar que Spotify ha encontrado en las actitudes, necesidades y rutinas de las audiencias una fuente de inspiración creativa. Esta estrategia, la marca ya la había explorado con «Playlist It», que llevó a la vía pública las listas de música más personales de sus oyentes, y con la campaña que rindió tributo a las tradiciones (algunas de lo más extravagantes), de los aficionados a los conciertos.
Esta última se enmarcaba, además, en la más reciente plataforma de marca «Fan Life», a la que ahora Spotify da continuidad con una nueva entrega que convierte en idea publicitaria esta costumbre arraigada, la de apoderarse de los pósteres de los artistas favoritos que promocionan un nuevo álbum, un concierto o una gira. Así, la marca no se limita a hablar de los fandoms, sino que convierte sus códigos o comportamientos en materia prima creativa.
